INTRODUCCIÓN
No resulta fácil resumir en tan poco sitio la compleja biocenosis
que ocupa el término de Pina. Es por ello que no se va a tratar de redactar un análisis
exhaustivo de la misma, sino únicamente una aproximación superficial a los elementos
bióticos más comunes o sobresalientes.
Resulta evidente que la fauna de cualquier enclave va a estar
íntimamente relacionada con la composición y estructura de la vegetación y que ésta
última depende de factores principalmente abióticos como el clima, composición del
suelo, relieve o avatares paleo biogeográficos.
Realmente la extremosidad y rigor del clima (árido y continental),
así como las específicas condiciones edafológicas de la zona (yesos en su mayor parte),
condicionan fuertemente la composición de fauna y flora seleccionando severamente las
especies que pueden soportar estos ambientes. Si a esto añadimos la probable
invariabilidad de ambos aspectos a lo largo de los, al menos, cinco últimos millones de
años, nos encontramos con un enclave antiquísimo que difícilmente puede ser colonizado
por especies foráneas: el resultado es la presencia en el área de taxones que han
evolucionado aquí mismo (de ahí la elevada presencia de endemismos) o se mantienen desde
antiguo habiendo desaparecido de las regiones vecinas (especies de distribución
disyunta).
Lógicamente la uniformidad de estas pinceladas queda rota por el
río Ebro y su zona de influencia, ya que la presencia del agua transtoca los efectos
ambientales permitiendo la presencia de ecosistemas ligados estrechamente a este medio.
Con el fin de facilitar la descripción de las diferentes
comunidades animales y vegetales, se han separado éstas en distintos grupos ordenados
según sus afinidades ecológicas. Pueden destacarse los siguientes:
1 .- Comunidades acuáticas y de ribera
1.a .- Comunidades subacuáticas
1.b .- Comunidades de graveras
1.c .- Comunidades de limos
1.d .- Sotos
1.e .- Comunidades arvenses y ruderales de regadío
2 .- Comunidades esteparias
2.a.- Matorrales
- Romeral con lino blanco
- Romeral con asnallo
- Matorral de jarilla
- Ontinares y sisallares
2.b .- Praderas xéricas
2.c .- Cultivos de secano
3 .- Balsas y aljibes
4 .- Bosque esclerófilo
5 .- Cortados y barrancos
6 .- Fauna antropófila
Destacar aquí la dificultad de asignar a una serie de taxones de
carácter ubiquista (un ejemplo típico sería el zorro) a un medio concreto ya que
aparecen indistintamente en varios de ellos). En estos casos, este tipo de especies se
cita únicamente en el medio que se considera más representativo, pese a que esté
presente también en otros.
Al final de los apartados se hace un comentario sobre las amenazas
actuales o futuras de cada uno de estos ecosistemas, por supuesto siempre únicamente
desde un punto de vista naturalístico.
1 .- COMUNIDADES ACUÁTICAS Y DE RIBERA
La presencia del Ebro y sus afluentes supone una ruptura en la
uniformidad climácica del área ya que el río aporta una serie de elementos
diferenciadores de primer orden: agua abundante frente a la aridez, limos ubérrimos
frente a yesos y sales, una selva en la que no penetra el viento frente a suelos
esqueléticos apenas cubiertos por matorrales ralos. Este entorno supone una vía de
penetración de especies provenzales y centroeuropeas en el área, frente al predominio de
los taxones norteafricanos y circunmediterráneos en general de las comunidades
esteparias.
Las biocenosis que se encuentran junto al río van a diferenciarse
atendiendo al tipo de sustrato (gravas o limos) y al grado de exposición a las
inundaciones. Si bien las posibilidades de subdivisión son mayores, hemos optado por
separar cuatro grupos que dependen directamente de la dinámica del río y uno más, los
cultivos de regadío, que es un medio artificial.
1.a .- Comunidades subacuáticas
La vegetación subacuática aparece en galachos, brazos de río o
remansos, estando condicionada por la proximidad a la corriente o exposición a las
avenidas que pueden arrancarla o sepultarla. Dependiendo de la profundidad del agua, puede
alcanzar una cobertura del suelo de hasta un 100%. Estas comunidades, cuando el
aterramiento reduce la película de agua a sólo unos centímetros, son sustituidas por
espadañales y carrizales.
No es muy variado el número de plantas que colonizan las aguas
remansadas del Ebro. Destacan Myriophyllum spicatum y varias Potamogeton (P.
crispus, P. pectinatus y P. fluitans), lentejas de agua (Lemna sp.), Zanichiella
palustris, Potamogeton crispus y P. trichoides.
Como toda zona húmeda, el Ebro es un ecosistema muy rico y variado
pudiéndose encontrar gusanos de agua (Rotíferos (Brachyonus, Dissotrocha),
Nemátodos (Monhystera, Dorylaimus) o sanguijuelas (Hirudo medicinalis));
moluscos como las caracolas Limnaea, Radix o Physa o las almejas de agua dulce Anodonta
cygnea y Unio sp.
Entre los artrópodos encontramos ácaros acuáticos (Hydrachna,
Piona); son abundantísimos los pequeños crustáceos como Daphnia, Cyclops,
Cypris, Gammarus, ... y el no tan pequeño y recientemente introducido cangrejo rojo
americano Procambarus clarkii. Las altas densidades alcanzadas en el Ebro por este
cangrejo ha supuesto un cambio positivo en los hábitos alimenticios de especies
predadoras como la cigüeña y las garzas, si bien no conocemos a medio-largo plazo cuales
serán las consecuencias de la presencia de esta especie invasora.
Respecto a los insectos debemos nombrar en primer lugar a las
efímeras, Ephemera, Baetis, Caenis, Potamanthus ...., este último género
protagonista de verdaderas invasiones nocturnas en sus masivas (aunque cada vez menos)
emergencias de Agosto; las gravas sumergidas esconden las larvas de las moscas de las
piedras (Brachyptera, Leuctra ...) y los "gusanos de estuche" (Limnephilus,
Rhyacophila ...), mientras en las aguas estancadas flotan los zapateros (Gerris sp.) o nadan notonectas (Notonecta, Anisops), escorpiones acuáticos (Nepa
cinerea) y varias especies de escarabajos (Hydrous piceus, Dytiscus, Acilius,
Helophorus ..). En las aguas tranquilas, también, se desarrollan las larvas de los
mosquitos, tanto "picadores" (Culex sp.) como no (Chironomidae), y
las libélulas (Anax imperator, Orthetrum, Libelulla, Aeschna ..) y caballitos del
diablo (Coenagrion, Ischnura, Lestes, Calopteryx ...). En cuanto a la gran mayoría
de las especies de insectos, sólo su estadio larvario está ligado a la vida subacuática
mientras que en estado de imago van a ocupar su lugar en los nichos terrestres aledaños
al agua.
Los peces están representados por 13 especies: en las corrientes
nada el barbo común (Barbus graellsi), especie endémica de la Cuenca del Ebro.
Las aguas tranquilas son el hábitat de la carpa (Cyprinus carpio), el carpín (Carassius
auratus), el pez gato (Ictalurus melas) y la más escasa tenca (Tinca tinca).
Acequias y escorrederos son ocupados por las especies menores como la gambusia (Gambusia
affinis), las colmillejas (Cobitis paludicola, C. calderoni), la madrilla (Chondrostoma
toxostoma) y el gobio (Gobio gobio). Sobre todos ellos predan el lucio (Esox
lucius) y la perca americana (Micropterus salmoides). Es necesario, por
último, hacer mención al recientemente introducido siluro (Silurus glanis).
Realmente, la fauna ictícola del Ebro está altamente desvirtuada con introducciones de
especies foráneas ya que sólo 6 de los taxones citados son originales de este río. Por
otra parte, se echan en falta especies como el esturión (Acipenser sturio) cuya
existencia en el Ebro queda documentada por documentos medievales y la recientemente
extinguida anguila (Angilla angilla).
La fauna de anfibios está representada por dos urodelos, el tritón
jaspeado (Triturus marmoratus) y el tritón palmeado (Triturus helveticus)
que encuentran su óptimo en las acequias y canales del regadío, y cuatro anuros, el
sapillo moteado (Pelodytes punctatus), la rana común (Rana perezi) y los
sapos común (Bufo bufo) y corredor (B. calamita). Estas dos últimas
especies sólo ligadas al agua para realizar la puesta. El elenco de la herpetofauna
acuática queda completo con la inclusión de cuatro reptiles: dos ofidios, la culebra
viperina (Natrix maura), muy abundante, y la culebra de collar (Natrix natrix),
mucho más escasa, y dos quelonios, el galápago leproso (Mauremys caspica) y el
galápago europeo (Emys orbicularis), ambos cada vez más raros.
La lista de aves que podrían ser observadas alcanza fácilmente la
cantidad de varias decenas, y es por lo mismo que se citan sólo las más comunes. Es el
caso de los ánades, ya que pueden encontrarse, en época de paso, cualquiera de las
especies de la fauna española. Hacer mención sólamente al ánade real (Anas
platyrhynchos) por ser nidificante habitual y a la cerceta común (Anas crecca),
la especie invernante más numerosa. Los peces son explotados por cinco especies de garzas
destacando la garza real (Ardea cinerea), invernante muy abundante, y el martinete
(Nycticorax nycticorax), común en el río tras la dispersión de los jóvenes y
adultos procedentes de las colonias de cría de La Alfranca, una vez finalizada la
reproducción. El cormorán grande (Phalacrocorax carbo) es un invernante cada vez
más numeroso que explota los mismos recursos.
En cuanto a los mamíferos, sólo la nutria (Lutra lutra) podría encuadrarse como especie acuática, si bien pare ya extinguida en Pina. Algunos
murciélagos (Rhinolophus ferrumequinum, R. hipposideros, Pipistrelus pipistrelus, P.
kuhli, ...) explotan la abundante entomofauna que sobrevuela las aguas.
La contaminación de las aguas y la introducción de especies
exóticas, que no cesa, son las amenazas más evidentes de este medio.
1.b .- Comunidades de graveras
Los glerales y graveras situados a pie de río son sin duda los
medios más inhóspitos de los ecosistemas de ribera. Insolación extrema, inundaciones
frecuentes y sustrato pedregoso y sin suelo permite sólo la presencia de una asociación
vegetal muy pobre en especies, la Andryaletum ragusinae. Los componentes de esta
comunidad son especies anuales ya que la inestabilidad del sustrato es manifiesta: las
avenidas aterran estos enclaves con nuevos cantos o los cambian de lugar, desapareciendo
la asociación que debe instalarse en otro sitio. Destacan las especies Andryala
ragusina, Inula viscosa, Chenopodium botrys .... Cuando las gravas están en contacto
permanente con el agua se forma una orla verde de Paspalum dilatatum.
Si esta comunidad se mantiene varios años, se van, pese a la
humildad del porte de las especies, acumulando limos que permiten el posterior
asentamiento de tamarices (Tamarix sp.) o sauces (Salix sp.), especies
adaptadas a sobrevivir con suelo esquelético y que en un primer momento aparecen
aclaradas y con poco porte. Su "misión" consiste en ir reteniendo limos que
irán lentamente formando suelo. Aparecerá primero el chopo (Populus nigra) y
después el soto propiamente dicho que acabará por eliminar a estos primeros
colonizadores.
No existe una fauna específica de las graveras. Quizá destacar que
son utilizadas para nidificar por el chorlitejo chico (Charadrius dubius).
La construcción de embalses que retienen los sedimentos y el
encauzamiento del río han roto la dinámica del Ebro en cuanto a transporte y
sedimentación de gravas se refiere. Puntualmente se da el caso de extracciones abusivas
de áridos.
1.c .- Comunidades de limos
Podríamos distinguir dos tipos de suelos limosos, los que quedan al
descubierto "junto" al río en el estiaje y los suelos alejados de la corriente
en galachos y brazos manteniendo agua a lo largo de todo el año.
El primer tipo es colonizado por plantas anuales que aprovechan la
fertilidad del sustrato para desarrollarse con rapidez en el estiaje antes de que las
lluvias de otoño provoquen una nueva inundación de este medio: es el Paspaletum-Agrostidetum con especies como Paspalum paspalodes, Polygonum viridis, P. persicaria, Chenopodium
sp., ... Esta comunidad suele derivar en una sauceda, ya que los sauces (diversas
especies de Salix en la zona) son el árbol mejor adaptado a soportar la
"primera línea" de embate de las aguas: flexibilidad de las ramas, capacidad de
enraizamiento si son arrancados, capacidad de rebrotar si son aterrados, crecimiento
rápido si el río cambia de lugar, fácil propagación por estaquilla ....
Los suelos limosos cubiertos por aguas someras de galachos y cursos
pequeños de agua están cubiertos por carrizos (Phragmites communis) y/o
espadañas (Typha angustifolia y T. latifolia) que dan lugar a la
asociación Typheto-Schoenoplectetum tabernaemontani. Es una comunidad muy cerrada
y pobre en especies que acaba colmatándose derivando hacia el tamarizal o sauceda y al
soto.
Si bien la flora de los carrizales y espadañales es pobre no ocurre
lo mismo con su fauna asociada, ya que poseen un indudable valor tanto como lugar de cría
como de refugio en invernada. Entre los invertebrados citaremos sólo el noctuido Simyra albovenosa, cuya larva se alimenta de espadañas y el díptero clorópido Lipara
similis, que produce agallas en los carrizos comprometiendo su floración y cuya cita
en el Curso Medio del Ebro es la primera para toda la Cuenca Mediterránea.
No obstante son las aves el grupo animal mejor representado en estos
enclaves. Destacar primero la cría de los carriceros común y tordal (Acrocephalus
scirpaceus y A. arundinaceus). Pollas de agua (Gallinula chloropus) y rascones
(Rallus aquaticus) nidifican en los carrizales aunque suelen alimentarse también
fuera de ellos. En invierno, el carrizo es utilizado como dormidero por grandes bandos de
escribano palustre (Emberiza schoeniclus), pequeño pájaro que cría en el
centro-norte de Europa. Junto con los escribanos, se refugian aquí trigueros (Miliaria
calandra), estorninos (Sturnus unicolor y S. vulgaris), bisbitas (Anthus
spinoletta, A. pratensis) y lavanderas (Motacilla alba), entre otras especies.
Respecto a los mamíferos, el animal más característico de este
biotopo es la rata de agua (Arvicola sapidus).
Los antiguos carrizales del curso medio del Ebro y de Pina han
prácticamente desaparecido o vegetan a duras penas drenados y/o utilizados como
vertederos. El encauzamiento del río no permite la creación de nuevos galachos, cuya
dinámica era convertirse en carrizales antes de ser ocupados por el soto.
1.d .- Sotos
El soto o bosque ripario propiamente dicho es en estado natural un
bosque espeso y selvático de árboles caducifolios, que en Pina constituye la asociación Rubieto-Populetum. Ocupa lugares de cierta elevación sobre el nivel del cauce y,
por lo tanto, libre de inundaciones no excepcionales aunque las raíces del arbolado deben
estar en contacto con la capa freática, aún en el estiaje. Esta comunidad está
"defendida" de las crecidas por una orla compuesta por saucedas (en suelos
limosos) y tamarizales (en suelos pedregosos) que la protegen de la violencia de las
aguas.
Pueden distinguirse varios estratos:
- Estrato arbóreo: suele estar dominado por una especie (así
hablamos de choperas, alamedas, olmedas, ..), aunque aparecen siempre las demás. Son
árboles enormes que pueden llegar a 25-30 metros de altura. Debido a la bonanza del
medio, pueden aparecer árboles procedentes de cultivos u ornamentales: frutales, moreras,
plátanos, ... Las especies principales son el chopo (Populus nigra), álamo blanco
(Populus alba), olmo (Ulmus minor) cuyas poblaciones están a punto de
desaparecer debido a la enfermedad llamada grafiosis y está siendo sustituido por otra
especie, el Ulmus pumila, y el fresno (Fraxinus angustifolia).
- Estrato arbustivo: formado por individuos jóvenes de las especies
arbóreas y por arbustos diversos, entrelazados por las plantas trepadoras constituyendo
una maraña intransitable. Destacan las zarzas (Rubus sp.), cuyas cosechas de moras
son importantísimas en la migración otoñal de los pequeños paseriformes, yedra (Hedera
helix), lúpulo (Humulus lupulus), Cynanchym acutum, Solanum dulcamara, ...
- Estrato herbáceo: ocupa los huecos entre los árboles muy
espesos. Está compuesto fundamentalmente por gramíneas que se desarrollan antes de que
los árboles tengan las hojas e intercepten la luz al suelo.
Este bosque es la formación climax de la ribera.
La fauna invertebrada es tan rica como la vegetación que la
sustenta. Encontraremos todos los imagos de las especies de vida larvaria acuática;
mariposas diurnas (Pieris brassicae, Pontia daplidice, Colias croceus, Vanessa
atalanta, Callophrys rubi, ..) y nocturnas (Gypsonoma aceriana y Paranthrene
tabaniformis sobre chopos, Colocasia coryli sobre majuelo (Crataegus
monogyna), ...; saltamontes y grillos (Gryllus, Oedipoda, Omocestus, Oecanthus, ..);
coleópteros fitófagos y xilófagos como Galerucella sp. sobre sauces y olmos, Scolytus
scolytus sobre olmos, Melasoma populi sobre chopos; y un sinfín de predadores
como arañas (Argiope, Araneus, ..) o mantis (Mantis religiosa, Iris oratoria,
Empusa pennata, ...).
Entre los vertebrados, sobresalen principalmente mamíferos y aves.
Entre los primeros, encontramos el ratón de campo (Apodemus sylvaticus), la
musarañita (Suncus etruscus), la comadreja (Mustela nivalis) y el tejón (Meles
meles). Otros carnívoros como la jineta (Genetta genetta), el gato montés (Felis
silvestris) y la garduña (Martes foina) encuentran aquí buenos refugios.
El grupo más numeroso de aves que nidifican en los sotos son los
pequeños paseriformes: el ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) y el bastardo (Cettia
cetti) delatan su presencia por el incesante canto; varias especies de currucas (Sylvia sp.), el mirlo común (Turdus merula), chochín (Troglodytes troglodytes),
carbonero (Parus major), oropéndola (Oriolus oriolus), el pájaro moscón o
pialero (Remiz pendulinus) con sus nidos característicos,.... Otros grupos de aves
como el pito real (Picus viridis), el autillo (Otus scops) o el cuco (Cuculus
canorus) son representativos igualmente de todos los sotos del Ebro. En fin, que la
lista de las aves nidificantes, invernantes y de paso de estos biotopos podría elevarse a
bastante más de un centenar.
Resulta extraño comparar a los sotos con selvas siendo que en la
actualidad se reducen a la anchura de un solo árbol entre la mota o muro de contención y
el río. Estas formaciones boscosas se han conservado únicamente en las islas más
inaccesibles del Ebro.
1.e .- Comunidades arvenses y ruderales de regadío
Los cultivos de regadío y las plantas de borde de camino en la
huerta constituyen un hábitat característico con una fauna y flora peculiar agrupadas en
el orden Chenopodietalia.
Las especies vegetales características, además de las plantas
cultivadas (maíz, alfalfa, trigo-cebada, frutales ...), tienen carácter anual siendo
comunes el amor de hortelano (Galium aparine), los bledos (Amaranthus sp.),
la verdolaga (Portulaca oleracea), la gatuña (Ononis spinosa), la
correhuela (Concolvulus arvensis), el zurrón de pastor (Capsella bursa-pastoris),
etc. Aparte de estas especies ubiquistas, cada cultivo mantiene su cortejo de "malas
hierbas" característico, así en la alfalfa encontraremos las lenguas de buey (Rumex sp.) o en el maíz la cola de caballo o panicera (Echinocloa crus-galli), la
junquilla (Cyperus rotundus) y la cañota o jaraz (Sorghum halepense).
La fauna invertebrada más característica es, lógicamente, la
relacionada con los cultivos. Sobre maíz encontraremos los lepidópteros Sesamia
nonagrioides y Ostrinia nubilalis; sobre alfalfa la cuca (Colaspidema atrum), Apion
sp., Phytonomus variabilis, Sminthurus viridis, ..; en perales, Psylla piri; en
manzano, Panonychus ulmi, Cydia pomonella, Adoxophyes orana y Pandemis heparana;
sobre melocotonero, Myzus persicae, Anarsia lineatella; sobre patata, el escarabajo
de la patata (Leptinotarsa decemlineata)......
Entre los vertebrados, quizá la alfalfa sea el cultivo que mantiene
unas especies características, así es en estos campos donde se encuentran las
madrigueras de los topillos (Pitymys duodecimcostatus), ratones (Mus spretus)
y musarañas (Crocidura russula) o reclama el macho de codorniz (Coturnix
coturnix), mientras en las lindes nidifican el buitrón (Cisticola juncidis) y
el triguero (Miliaria calandra). Otros cultivos como el girasol o los rastrojos de
cereal o maíz, proporcionan alimento a aves como el gorrión moruno (Passer montanus)
o el pinzón (Fringilla coelebs). Las avefrías (Vanellus vanellus) son
comunes en invierno y la urraca (Pica pica) todo el año.
La utilización de productos fitosanitarios ha simplificado
enormemente estas comunidades en favor de una mayor productividad agrícola. La
mecanización en la siega y empacado de la alfalfa no permite la cría de aves en este
cultivo tal y como ocurría antaño.
2 .- COMUNIDADES ESTEPARIAS
Consideramos dentro de este apartado las tierras consideradas de
"secano" y que tradicionalmente se han venido incluyendo en la comarca de
Monegros.
Para comprender el origen de la biocenosis de la estepa monegrina
hay que remontarse al Mioceno, hace más de 5 millones de años. En aquella época la
Península Ibérica se une a Africa, convirtiéndose el Mediterráneo en una serie de
grandes lagos interiores hipersalinos que pierden constantemente superficie por
evaporación. Las amplias extensiones de nuevas tierras emergidas formadas por evaporitas
(yesos y calizas) ricas en sales, con clima árido y estaciones bien marcadas (la
influencia del Atlántico queda lejos), permiten el establecimiento de comunidades
vegetales y animales procedentes de las estepas frías euroasiáticas. Otro hecho que
interesa resaltar es la aparición del "puente" terrestre que une la Península
con el Norte de Africa ya que ello permite un intercambio de plantas y animales que, dadas
las condiciones climáticas antes expuestas, favorece principalmente a los adaptados a los
ambientes áridos.
Estas primigenias estepas circunmediterráneas áridas y salinas se
extinguen con la apertura del actual Estrecho de Gibraltar, lo que supone la nueva
inundación de la cubeta mediterránea con aguas del Atlántico, y la llegada del
Plioceno, de clima subtropical.
Realmente todas estas referencias al pasado son necesarias para
entender cómo la comarca de Los Monegros, nuestros secano, está recreando en Europa los
ambientes de la "crisis de salinidad" miocénica del mediterráneo. Dos factores
han contribuido a ello:
- El origen geológico de la zona es también un lago salado de
origen miocénico que da lugar a potentes bancos de evaporitas y sedimentos ricos en
sales.
- Las cordilleras que rodean la Depresión del Ebro provocan una
sombra pluviométrica y encauzamiento de vientos que imprimen a la zona un ambiente de
máxima aridez. Este clima seco y continental se ha venido manteniendo desde el Mioceno
con escasas fluctuaciones.
Así pues, la antigüedad de Los Monegros hace que el paiaje de
nuestro monte sea un verdadero fósil en el que han encontrado su último refugio animales
y plantas que han visto reducida su pretérita y mucho más amplia área de distribución.
Pero no es posible tratar el tema del paisaje del monte sin hacer
antes mención a la actividad humana en la comarca, ya que el aspecto que éste nos ofrece
hoy día no se comprende sin la intervención del hombre. Realmente la fisonomía de la
zona está tan transformada que recrear su aspecto original queda sólo en el plano de la
hipótesis. La más aceptada en la actualidad desestima la presencia de un bosque denso y
continuo de sabinas y pinos en favor de una formación boscosa de carácter abierto. Este
hecho permitiría la presencia como "sotobosque" de las comunidades estépicas
que han acabado configurando el paisaje actual una vez destruido el arbolado.
Hemos agrupado en tres unidades diferentes el actual paisaje de
secano: zonas de matorral, zonas de praderas de gramíneas estépicas y cultivos, cada una
de ellas con unas características particulares.
2.a .- Matorrales
Ocupan los suelos esqueléticos, pedregosos o con orientación sur,
ya que los más profundos y frescos están cubiertos por gramíneas. Podría hacerse una
división en cuatro apartados dependiendo de las especies dominantes, que a su vez vienen
dadas por la composición del sustrato:
- Romeral con lino blanco: forma la asociación Rosmarino
officinali-Linetum suffruticosi. Ocupan sustratos calizos y aparece en las partes más
altas de la zona, en la Sierra, por encima de 350-400 metros. Son especies
características el romero (Rosmarinus officinalis), lino blanco (Linum
suffruticosum), jarillas (Helianthemum origanifolium, H. pilosum), Astragalus
monspessulanus, ....
- Romeral con asnallo, en la asociación Ononidetum tridentatae.
Aparece en suelos yesosos más o menos profundos. Son características el asnallo (Ononis
tridentata), Helianthemum lavandulifolium, Hedysarum humile, tomillo (Thymus
vulgaris), la albada (Gypsophila struthium), etc.
- Matorral de jarilla: forma la asociación Helianthemetum
squamati. Es un matorral aclarado y ralo sobre suelos yesosos y esqueléticos que
ocupa vertientes soleadas y secas en los cerros más erosionados. Son plantas
características la jarilla (Helianthemum squamatum), Herniaria fruticosa, Launaea
pumila, etc., así como una gran variedad de líquenes entre los que destaca por su
abundancia Diploschistes steppicus.
- Ontinares y sisallares, en la asociación Salsolo
vermiculatae-Artemisietum herba-albae. Es una comunidad nitrófila que aparece en
enclaves con abundancia de materia orgánica, en antiguos cultivos o lugares muy
frecuentados por el ganado, como alrededores de parideras y balsas. Las plantas
características son el sisallo (Salsola vermiculata), la ontina (Artemisia
herba-alba), Camphrorosma monspeliaca, etc.
La fauna invertebrada es muy variada y rica, si bien las especiales
características de la estepa hace que la mayoría de estas especies tengan un ciclo de
vida corto y coincidente, generalmente, con los periodos de lluvias primaverales y
otoñales. En un proyecto de inventariado de la fauna del monte de Pina llevado a cabo en
un área de 1.500 has. de matorral, praderas estépicas y cultivos, han aparecido más de
4.200 especies por lo que se hace difícil elegir un elenco para incluir aquí: sólo de
hormigas, por ejemplo, hay 46.
Debido a la peculiaridad ya comentada de la estepa aragonesa, el
número de especies endémicas es muy elevado. Algunos nombres son: Machilis blascoi (Apterigota), Forcipomyia blascoi (Díptero Ceratopogónido), Orthotylus blascoi (Heteróptero), Lithobius blascoi (Quilópodo), Contarinia camphorosmae,
Dictyomyia salsolae, Micospatha salsolae, Rhopalomyia hispanica y Stephaniola parva (Dípteros Cecidómidos), Charletonia blascoi (Acaro), Trixoscelis sabinaevae (Díptero Trixoscélido), Corynoptera stipidaria, C. disporata, C. contusa, C.
praefurcifera, C. cicinnata, C. semipedestris, C. serotina, C. trispinulosa, Epidapus
gracillimus, E. quadridentinus, E. spinosulus, Bradysia elobata, B. ruginosa, B.
atrorubens, B. atrospina, B. diversispina, B. variopalpa, Trichosia juniperi, Lycoriella
fuscorubroides, Parapnyxia hispanica, P. intermedialis (Dípteros Esciáridos), Lychnocolax
hispanicus (Estrepsíptero), Oldenbergiella pappi (Díptero Heleomícido), Meoneura
flavella (Díptero Cárnido), Dasytes blascoi (Coleóptero Melírido), Brachymeria
hibernalis (Himenóptero Calcídido), Allodynerus hispanicus (Himenóptero
Euménido), Ormyrus monegricus (Himenóptero Ormírido), entre otros más en vías
de descripción ......
Entre la fauna vertebrada resaltar primero la presencia de 8
reptiles. Entre las lagartijas, la colirroja (Acanthodactylus erythrurus) ocupa los
lugares más abiertos y desnudos de vegetación, mientras la colilarga (Psammodromus
algirus) y cenicienta (P. hispanicus) gusta de biotopos más arbustivos y
cerrados. El lagarto ocelado (Lacerta lepida) y el más raro eslizón ibérico (Chalcides
bedriagai) completan la lista de saurios. En cuanto a los oficios citar la culebra
bastarda (Malpolon monspessulanus), que puede llegar a alcanzar los dos metros de
longitud, la culebra de escalera (Elaphe scalaris) y la culebra lisa (Coronella
girondica), la de menor tamaño y que se alimenta de invertebrados y lagartijas.
El mamífero más representativo de las áreas de matorral sería el
conejo (Oryctolagus cuniculus), en la actualidad diezmado por las enfermedades.
Comparte biotopo con la liebre (Lepus granatensis), si bien ésta debería quizá
estar incluida en las grandes llanadas cultivadas. El erizo (Erinaceus europaeus) y
el zorro (Vulpes vulpes) completan la lista.
Una de las aves mejor adaptadas al matorral estepario es la alondra
de Dupont (Chersophilus duponti), especie escasa y de la que se tiene constancia en
el término de Valdabellera. La curruca rabilarga (Sylvia undata) y el alcaudón
real (Lanius excubitor) nidifican también entre los arbustos. Otras especies
comparten este medio con los cultivos como ocurre con los alaúdidos (la cogujada
montesina (Galerida theklae) por ejemplo) o el cernícalo vulgar (Falco
tinnunculus).
En la actualidad, las zonas de matorral ocupan prácticamente ya
sólo áreas marginales no aptas para su uso agrícola. La nueva política de subvencionar
superficie sembrada y la obligatoriedad de dejar tierras en barbecho blanco está
favoreciendo la roturación de estas zonas , lo que en el futuro va a agravar el ya
importante proceso de desertificación de estos montes.
2.b .- Praderas xéricas
Los suelos profundos de las vales y las laderas orientadas al norte,
que guardan mejor la humedad al recibir menor insolación, están cubiertas por
comunidades de gramíneas correspondientes a dos asociaciones diferentes aunque con una
composición florística similar, la as. Lygeo sparti-Stipetum lagascae y as. Agropyro
cristati-Lygeetum sparti. La protección y cobertura que dan al suelo crean unas
condiciones ecológicas características que justifican el que se hayan tratado aparte.
Especies características son el albardín o esparto (Lygeum spartum), varias estipas (Stipa
parviflora, S. pennata, S. barbata, S. lagascae, S. offneri), Agropyron cristatum y una gran cantidad de pequeñas plantas anuales que crecen en los claros.
Existe un coleóptero endémico de estas zonas, el Iberodorcadion
molitor navasi. Son también lugares ricos en ortópteros y la mayor humedad del suelo
favorece la presencia de fauna terrestre como los milpiés (Ommatoiulus rutilans).
No existe un vertebrado característico de estos enclaves ya que los
comparte con los demás medios esteparios. No obstante, es necesario resaltar el
importante papel de "biotopo protector" en la reproducción de un numeroso grupo
de especies que crían en el suelo y entre las que se podría destacar a la perdiz (Alectoris
rufa).
2.c .- Cultivos de secano
Tradicionalmente, los cereales de invierno (trigo, cebada y centeno
donde hay conejo) han sido y son prácticamente un monocultivo en la zona si bien está
documentado el cultivo del azafrán y el olivo en la antigüedad.
Hasta principios de siglo el aprovechamiento de los secanos en Pina
estaba basado en la ganadería de ovino, estando la agricultura circunscrita a algunas
zonas escogidas en el fondo de las mejores vales. La mecanización de la agricultura, a
partir de la década de los 50, intensifica el proceso, ya iniciado antes, de su
extensión utilizándose el único criterio de si el tractor tenía o no potencia para
labrar. Se ha llegado así a la situación actual en que prácticamente todas las
superficies llanas están puestas en cultivo.
La flora asociada a los cultivos pertenece al orden Secalinetalia y son plantas anuales adaptadas a los ciclos del cereal. Son comunes las papaveráceas Roemeria
hybrida, el ababol (Papaver rhoeas) y Fumaria officinalis, gramíneas
como la cebadilla de ratón (Hordeum murinum) y varios Bromus, lechetreznas
(Euphorbia helioscopia, E. serrata), cardos (Cirsium arvense, Carduus bourgeanus,
cardo mariano (Silybum marianum)). Los rastrojos y huebras son colonizados por la
capitana (Salsola kali).
La flora invertebrada asociada a cultivos se circunscribe a las
plagas de los mismos y a sus predadores, además de las especies que aprovechan las
"malas hierbas". Específicos del cereal podríamos cital al pulgón ruso del
trigo (Diuraphis noxia) y a los garrapatillos (Eurygaster austriaca, E. maura y
O. caudatus), así como a la nefasia (Cnephasia puminaca) y los mosquitos del
cereal (Mayetolia destructor y M. hordei), estas últimas especies importantes
plagas recurrentes en la zona. Está también presente la langosta (Anacrydium
aegyptium) y una gran variedad (hasta 14 especies) de grillos y saltamontes.
Respecto a la fauna vertebrada, el grupo más específico de estos
medios son las aves y, entre éstas, quizá la especie más emblemática sea la avutarda (Otis
tarda) de aparicón esporádica en el monte de Pina. Otras aves ligadas a estos medios
son el sisón (Tetrax tetrax), la ganga y la ortega (Pterocles alchata, P.
orientalis), el alcaraván (Burhinus oedicnemus), el bisbita campestre (Anthus
campestris) y los pequeños aláudidos, calandria (Melanocorypha calandra),
terrera común (Calandrella cinerea) y cogujadas (Galerida cristata, G. theklae).
La alondra (Alauda arvensis) se presenta como invernante. Otras especies que
explotan los espacios abiertos son la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax),
la corneja (Corvus corone), la grajilla (Corvus monedula) y los cernícalos
común y primilla (Falco tinnunculus, F. naumanni).
3 .- BALSAS Y ALJIBES
Se trata en este capítulo los puntos de agua dulce que aparecen en
la estepa. En todos los casos son colectores artificiales de agua de lluvia por
escorrentía para satisfacer las necesidades, en la actualidad, del ganado.
Estos enclaves son el único punto de agua potable disponible y por
lo tanto acumulan toda la fauna circundante con necesidades hídricas que no pueden ser
satisfechas por aprovechamiento de rocíos o dieta alimenticia, principalmente especies
granívoras. Así son visitadas por tórtolas (Streptopelia turtur), diversas
especies de escribanos (Emberiza sp.), bandadas de fringílidos (Carduelis
cannabina, C. carduelis), zorzales (Turdus sp.), etc. Son también el lugar de
cría de un anfibio "estepario", el sapo de espuelas (Pelobates cultripes).
Mantienen, dependiendo de si se secan o no en el estiaje, una abundante fauna de
invertebrados acuáticos.
Los aljibes, lógicamente, no mantienen vegetación ya que no hay
suelo. En cuanto a las balsas, ésta dependerá de la profundidad de las mismas, el tiempo
de permanencia del agua y el grado de pisoteo del ganado: pueden encontrarse o bien sin
vegetación o con espadañas, carrizos, ranúnculos acuáticos (Ranunculus sp.),
pita de agua (Stratiodes aloides), etc.
En los aljibes tradicionales, de paredes verticales, se producen
muchos ahogamientos de animales que caen en su interior. Este hecho queda minimizado con
la nueva generación de aljibes en rampa que permiten el acceso de maquinaria al interior
para proceder a su limpieza.
4 .- BOSQUE ESCLEROFILO
La vegetación arbórea potencial en el monte de Pina es el sabinar
de sabina albar (Juniperus thurifera) en las partes bajas y el pinar de pino
carrasco (Pinus halepensis) en las más altas. La primera formación boscosa está
prácticamente extinguida quedando sólo el sabinar de La Retuerta, mientras que el pinar
está muy bien representado en la Sierra de Alcubierre, manteniendo como sotobosque a
especies como el lentisco (Pistacia lentiscus), Globularia alypum, Erica multiflora,
coscoja (Quercus coccifera), gayuba (Arctostaphilus uva-ursi)etc.
La fauna invertebrada que coloniza la Sierra es muy próxima a la
del resto de la región mediterránea. Podemos encontrar caracoles (Abida, Granaria,
Cernuella), tarántulas (Pardosa, Xerolycosa, Trochosa), el alacrán (Buthus
occitanus), opiliones (Phalangium opilio, Leiobunum), cigarras (Cidada orni,
Cicadetta montana), mariposas diurnas (Hipparchia statilinus, Melanargia, Pontia
daplidice, Satyrus actaea..) y nocturnas (Dendrolinus pini, Hyloicus pinastri y
procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) sobre pinos), etc.
La fauna de reptiles es la misma que en la estepa, a la que habría
que añadir la víbora hocicuda (Vipera latasti). Igualmente ocurre con los
mamíferos, si bien aquí encuentran mejor refugio el lirón careto (Eliomys
quercinus), además del jabalí (Sus scrofa), que falta en las áreas
desarboladas.
La avifauna forestal sí que es característica destacando aves de
presa como el azor (Accipiter gentilis) o el gavilán (Accipiter nisus);
otras especies de rapaces utilizan el arbolado como lugar de cría: milanos negro y real (Milvus
migrans y M. milvus), águila culebrera (Circaetus gallicus), águila calzada (Hieraetus
pennatus), ratonero (Buteo buteo), alcotán (Falco subbuteo) o búho
chico (Asio otus). La lista de especies se completa con la paloma torcaz (Columba
palumbus) y pequeños paseriformes como el herrerillo capuchino (Parus cristatus),
reyezuelo listado (Regulus ignicapillus), alcaudón común (Lanius senator),
el serín o verdecillo (Serinus serinus) y los escribanos soteño y montesino (Emberiza
cirlus, E. cia)
5 .- CORTADOS Y BARRANCOS
La importancia de los cortados y barrancos que aparecen en le monte
y la Sierra radica en su uso como lugar de nidificación y descanso de diversas aves. En
Pina no mantienen flora especializada.
Así pues, las paredes verticales son utilizadas para críar por el
alimoche (Neophron percnopterus), el águila real (Aquila chrysaetos),
halcón común (Falco peregrinus), el búho real (Bubo bubo), abejaruco (Merops
apiaster), cuervo (Corvus corax), avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)
y collalba negra (Oenathe leucura).
6 .- FAUNA ANTROPOFILA
Las viviendas humanas, habitadas o no, presentan unas
características que las hacen apetecibles para algunas especies que se acercan a ellas
buscando un soporte para reproducirse o los alimentos que almacenamos/desechamos (o para
predar sobre las especies anteriores). Existe así una fauna peculiar que sólo aparece en
el casco urbano (o se ve favorecida) debido a la presencia de edificios.
Se podría comenzar con invertebrados predadores como la araña de
jardín (Araneus diadematus), la araña de las esquinas (Pholcus phalangioides)
o el ciempiés (Scutigera coleoptrata). Entre los papeles corren los pececillos de
plata (Lepisma, Ctenolepisma) y las tijeretas (Forficula auricularia). En
basuras y materia orgánica en descomposición está la cucaracha negra u oriental (Blatta
orientalis), mosca común (Musca domestica), moscardas (Calliphora vomitoria y moscas de estercolero (Scathophaga stercoraria).
Entre los reptiles destacar la lagartija común (Podarcis
hispanica) y las salamanquesas (Tarentola mauritanica y Hemidactylus turcicus)
que cazan a la luz de las farolas en las noches de verano. Entre los mamíferos citar al
ratón casero (Mus musculus), las ratas (Rattus rattus y R. norvegicus) y
murciélagos como el común (Pipistrelus pipistrelus) y el orejudo (Plecotus
auritus). Finalmente, y referidos a las aves, señalar la cigüeña (Ciconia
ciconia), el gorrión común (Passer domesticus), el estornino negro (Sturnus
unicolor), el vencejo común (Apus apus), el avión común (Delichon urbica),
la golondrina (Hirundo rustica) y la lechuza (Tyto alba).